La Navidad celebra el nacimiento de Jesús en Belén, una de las dos grandes fiestas cristianas junto con la Pascua. En la Argentina, el 25 de diciembre es feriado nacional, aunque la gran celebración es la noche anterior, la Nochebuena.
Un poco de historia
Los Evangelios no dicen en qué día nació Jesús. El primer testimonio de la fiesta de Navidad es del año 336. La fecha del 25 de diciembre coincidía con una fiesta pagana dedicada al Sol, que el emperador Aureliano había impulsado en Roma en el año 274. Según la explicación de la Iglesia, los cristianos le dieron a ese día un sentido nuevo: celebrar a Jesús como la verdadera luz.
En la Argentina, la Navidad tiene una particularidad: cae en pleno verano, con temperaturas que en buena parte del país rondan entre 25 y 30 grados. Por eso muchas costumbres traídas por los inmigrantes europeos se adaptaron al calor. El vitel toné, por ejemplo, nació en el Piamonte, en Italia, y hoy es un clásico de la mesa navideña argentina. El pan dulce, según una leyenda, viene del panettone de Milán.
Cómo se vive hoy
La noche del 24 las familias se reúnen a cenar, muchas veces al aire libre, con platos fríos como el vitel toné, el matambre o la ensalada rusa. A la medianoche se brinda, se abren los regalos que trae Papá Noel y el cielo se llena de fuegos artificiales. En la mesa aparecen el pan dulce, los turrones y las garrapiñadas.
El 25 es un día tranquilo, de misa para los creyentes, de almuerzo con lo que sobró y de siesta. El arbolito, armado desde el 8 de diciembre, sigue en pie hasta Reyes.