El Día de la Revolución recuerda el inicio de la Revolución Mexicana, el movimiento armado que empezó el 20 de noviembre de 1910 contra el gobierno de Porfirio Díaz. Esa fecha la había fijado Francisco I. Madero en el Plan de San Luis. Es día de descanso obligatorio por ley.
Un poco de historia
Porfirio Díaz llevaba más de tres décadas en el poder. En 1910, Francisco I. Madero se presentó como candidato contra él con el lema “Sufragio efectivo, no reelección”, pero fue encarcelado en San Luis Potosí durante las elecciones. Logró escapar a Estados Unidos y en San Antonio, Texas, escribió el Plan de San Luis, fechado el 5 de octubre, el último día que estuvo preso.
El plan desconocía la reelección de Díaz, pedía elecciones libres y prometía devolver a los campesinos las tierras que les habían quitado. Llamaba a tomar las armas el 20 de noviembre de 1910, a las seis de la tarde. Aunque ese día no hubo un levantamiento masivo, las rebeliones se extendieron por el país y en mayo de 1911 Díaz renunció.
La lucha siguió por años, con líderes como Emiliano Zapata, Francisco Villa y Venustiano Carranza, y dejó más de un millón de muertos. Su gran resultado fue la Constitución de 1917, la primera en reconocer derechos sociales. Los historiadores debaten en qué año terminó la Revolución.
Cómo se vive hoy
En la Ciudad de México hay un desfile cívico militar que encabeza la presidencia desde la Plaza de la Constitución, el Zócalo. En el de 2024 participaron miles de integrantes de las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional, además de charros a caballo, representantes de pueblos indígenas y niños con trajes de época. En las escuelas también se hacen festivales y desfiles, y muchos niños se visten de revolucionarios.