El Jueves Santo recuerda la Última Cena de Jesús con sus apóstoles, y el Viernes Santo, su pasión y muerte en la cruz. Son los días más solemnes de la Semana Santa para los católicos. Ojo: en México no son días de descanso obligatorio según la Ley Federal del Trabajo, aunque muchas escuelas, bancos y oficinas públicas no laboran.
Un poco de historia
Para la Iglesia católica, en la Última Cena Jesús instituyó la Eucaristía y el sacerdocio, y lavó los pies a sus discípulos como ejemplo de servicio. Con esa misa, el jueves por la tarde, empieza el Triduo Pascual. El viernes no se celebra misa: se lee la Pasión, se adora la cruz y se guarda ayuno y abstinencia de carne.
La lista de días de descanso obligatorio del artículo 74 de la Ley Federal del Trabajo no incluye estas fechas. Por eso, en el sector privado son días laborables normales, salvo que la empresa y los trabajadores acuerden otra cosa, y quien trabaja no cobra pago doble. En la práctica, la SEP los incluye en las vacaciones escolares de Semana Santa, los bancos cierran por calendario de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, y varias dependencias de gobierno los declaran días inhábiles.
Cómo se vive hoy
Hay procesiones y viacrucis en todo el país. La más famosa es la representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa, en la Ciudad de México: nació de una promesa al Señor de la Cuevita tras la epidemia de cólera de 1833, se representa desde 1843 con vecinos de sus ocho barrios originarios y en 2025 la Unesco la declaró patrimonio cultural inmaterial de la humanidad. Muchas familias aprovechan además para salir de vacaciones.