El 12 de diciembre los católicos de México celebran a la Virgen de Guadalupe, una de las devociones más grandes del país. En esas fechas, millones de peregrinos llegan a su basílica en la Ciudad de México. Ojo: no es día de descanso obligatorio según la Ley Federal del Trabajo, aunque es una jornada de mucho movimiento en todo el país.
Un poco de historia
Según la tradición católica, en diciembre de 1531 la Virgen María se apareció varias veces a Juan Diego, un indígena convertido al cristianismo, en el cerro del Tepeyac, entonces a las afueras de la Ciudad de México. Le pidió que el obispo, fray Juan de Zumárraga, construyera ahí un templo. El obispo dudó y pidió una señal.
El 12 de diciembre, Juan Diego recogió rosas en el cerro, en pleno invierno, y las llevó en su tilma, una prenda tejida con fibra de agave. Al abrirla ante el obispo, cayeron las flores y apareció pintada la imagen de la Virgen como una joven de piel morena. Esa tilma se conserva en la basílica actual, construida en 1976. Juan Diego fue declarado santo por el papa Juan Pablo II el 31 de julio de 2002.
Cómo se vive hoy
Desde días antes llegan peregrinos de todo el país, muchos en peregrinaciones organizadas por parroquias y diócesis. La noche del 11 al 12 se le cantan las mañanitas a la Virgen en la basílica y en parroquias de todo México, y hay misas, danzas y fiestas en barrios y pueblos. Los bancos cierran ese día, porque el 12 de diciembre también es el Día del Empleado Bancario.