El Día del Trabajo, el 1 de mayo, recuerda la lucha de los obreros por condiciones de trabajo justas, como la jornada de ocho horas. Se conmemora en casi todo el mundo y en México es uno de los días de descanso obligatorio de la Ley Federal del Trabajo.
Un poco de historia
La fecha nació en Estados Unidos. El 1 de mayo de 1886, miles de obreros iniciaron una huelga en Chicago para pedir la jornada de ocho horas. El 4 de mayo, durante un mitin en la plaza Haymarket, alguien lanzó una bomba contra la policía, que respondió disparando contra los manifestantes. Varios líderes obreros fueron juzgados en un proceso manipulado: cuatro murieron en la horca y otro se quitó la vida. Se les conoce como los Mártires de Chicago. En 1889, un congreso socialista internacional en París fijó el 1 de mayo para recordarlos.
En México, el Día del Trabajo se conmemoró por primera vez el 1 de mayo de 1913. Trabajadores reunidos en torno a la Casa del Obrero Mundial no fueron a trabajar y salieron a las calles de la Ciudad de México: fueron unos 25 mil. Llegaron a la Cámara de Diputados para pedir la jornada de ocho horas y el pago de los accidentes de trabajo, entre otras demandas. A partir de 1923, el gobierno lo declaró día de descanso obligatorio.
Cómo se vive hoy
Sindicatos, organizaciones de trabajadores y grupos sociales marchan en la Ciudad de México y en otras ciudades para recordar la fecha y presentar sus demandas. Para la mayoría es un día de descanso pagado. Quien tiene que trabajar ese día, por ley, debe recibir un pago doble además de su salario.