El 20 de julio es la fiesta nacional de Colombia. Recuerda lo que pasó en 1810 en Santafé, hoy Bogotá, cuando un grupo de criollos aprovechó una pelea callejera para quitarle el poder al virrey y crear una junta de gobierno propia. Fue el primer gran paso del camino hacia la independencia de España.
Un poco de historia
Ese viernes era día de mercado en la plaza. Unos criollos fueron a la tienda del comerciante español José González Llorente a pedir prestado un florero para adornar la mesa de un homenaje a Antonio Villavicencio, enviado de la Corona. Llorente se negó y la discusión terminó en riña. Varios relatos coinciden en que el incidente fue preparado para encender los ánimos. La gente se agolpó en la plaza y esa noche se firmó un acta que creó una Junta Suprema de Gobierno y dejó sin poder al virrey Antonio Amar y Borbón.
Ojo: esa acta no declaró la independencia. La junta mantuvo su lealtad al rey Fernando VII, entonces prisionero de Napoleón. Por eso los historiadores debaten si el 20 de julio fue una independencia o un primer gobierno autónomo. La ruptura total llegó después: Cartagena la proclamó en 1811 y la Batalla de Boyacá, en 1819, la consolidó.
Cómo se vive hoy
Hay desfile militar, actos cívicos en todo el país, y muchas casas y negocios cuelgan la bandera tricolor. Ese día también se instala el Congreso: cada 20 de julio empiezan sus sesiones ordinarias, en homenaje a la fecha de 1810.
La casa donde estaba la tienda de Llorente, en la esquina de la plaza de Bolívar, es hoy el Museo de la Independencia, conocido como Casa del Florero.