El 9 de julio se celebra a Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, la patrona de Colombia. Es un festivo nuevo: lo creó la Ley 2578 de 2026, sancionada el 1 de junio de ese año, que le dio a todos los trabajadores del país un día de descanso pagado por esta celebración religiosa. Como otros festivos, se pasa al lunes según la Ley Emiliani de 1983.
Un poco de historia
La imagen es una pintura sobre una tela de algodón hecha por los indígenas. La pintó el español Alonso de Narváez por encargo del encomendero Antonio de Santana, y muestra a la Virgen del Rosario con el niño Jesús. Primero estuvo en una capilla de Suta con techo de paja, donde la humedad la dañó tanto que terminó abandonada en un cuarto en Chiquinquirá, en Boyacá.
En 1586 llegó allí María Ramos, una mujer devota nacida en Sevilla, que rezaba ante la tela gastada. Según la tradición católica, el 26 de diciembre de 1586 una indígena llamada Isabel y su hijo vieron que la imagen recuperaba de golpe sus colores y su brillo, y que los rotos de la tela habían desaparecido. Ese hecho se conoce como el milagro de la renovación.
El 9 de julio de 1919, en la plaza de Bolívar de Bogotá, la imagen fue coronada como reina y patrona de Colombia. Por eso su fiesta nacional es en esa fecha.
Cómo se vive hoy
La pintura se guarda en la basílica de Chiquinquirá, a cargo de los frailes dominicos, y recibe peregrinos de todo el país durante el año. El papa Juan Pablo II la visitó el 3 de julio de 1986. En su día hay misas, procesiones y fiestas en Chiquinquirá y en las parroquias dedicadas a ella. Para el resto del país, es un nuevo puente festivo en plenas vacaciones de mitad de año.