El Jueves Santo recuerda la Última Cena, la comida de Jesús con sus apóstoles la noche antes de morir. Para la Iglesia católica, en esa cena Jesús instituyó la Eucaristía y el sacerdocio, y lavó los pies a sus discípulos como ejemplo de servicio. En Colombia es festivo y abre los días más importantes de la Semana Santa.
Un poco de historia
Con la misa de la Cena del Señor, en la tarde o la noche, empieza el Triduo Pascual: los tres días que van de la muerte de Jesús a su resurrección. En esa misa, el sacerdote repite el gesto de lavar los pies. Al final, las hostias consagradas se llevan a un altar especial y adornado, llamado monumento, porque el Viernes Santo no se celebra misa.
De ahí viene una costumbre muy arraigada en Colombia: la visita a los siete monumentos. Su origen se atribuye a San Felipe Neri, que en el siglo XVI organizaba recorridos por siete iglesias históricas de Roma. Los españoles la trajeron a América. El número siete tiene un sentido simbólico en la Biblia y se asocia con los recorridos de Jesús desde la cena hasta el Calvario.
Cómo se vive hoy
La noche del Jueves Santo muchas iglesias abren hasta tarde, y los fieles van a pie de templo en templo para rezar ante cada monumento. Algunos terminan el recorrido en la mañana del viernes.
En Popayán, las procesiones de Semana Santa recorren el centro desde la época colonial y son patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la Unesco desde 2009. Mompox también es famosa por sus procesiones. Para otras familias, el Jueves Santo es el comienzo de un fin de semana largo de viaje o descanso.